



Enero cerró con una inflación del 2,9%. El número es más alto de lo que esperaban las consultoras, pero lo más preocupante no es el porcentaje en sí, sino cómo lo estamos midiendo.
¿Sabías que hoy el INDEC mide tus gastos como si estuviéramos en 2004? Sí, hace 20 años. En esa canasta "vintage", Alimentos y Bebidas tiene un peso enorme del 26,9%, mientras que servicios modernos como Internet o el streaming apenas figuran.
¿Qué pasó en enero? Los alimentos volaron un 4,7%. Como el índice viejo les da mucha más importancia de la que tienen hoy en tu bolsillo real, el 2,9% final termina estando "inflado" por una metodología obsoleta. Si usáramos la canasta nueva (donde los alimentos pesan un 22,7%), el número de enero probablemente habría sido más bajo.
Acá no hay lugar para "boludeos" ni especulaciones políticas. Para que Argentina sea un país serio, la receta es una sola: Transparencia Total.
¿Cómo se hace bien?
Recalculá todo el 2025 con la canasta nueva para poder comparar peras con peras.
Mostrá los dos índices durante todo el 2026. Si no hacés trampa, mostrá las dos cartas. Que el mercado y la gente vean la diferencia.
Recién en 2027, con los datos masticados y el sistema estable, dejás solo el índice nuevo.
La inflación es lo que es. El problema es que, por miedo a que el cambio "opaque" la gestión, el Gobierno prefiere seguir usando un termómetro roto.
Los datos no se negocian. Se muestran. Todos.
















