
En la mayoría de los informes se registra una carga negativa en la evaluación del gobierno nacional, un desgaste en la imagen del presidente Javier Milei, el crecimiento de liderazgos opositores y el deterioro de la intención de voto de La Libertad Avanza (LLA).
En casi todas las mediciones, la valoración negativa de la gestión libertaria supera a la positiva. Las cifras de desaprobación se ubican en un rango de 43% a 62%, y las de aprobación de 28% a 52%. La mayor parte de las encuestas analizadas corresponden a marzo, un mes atravesado por las acusaciones por enriquecimiento contra Manuel Adorni, una de las principales figuras del Gobierno.

Hay consultoras donde el oficialismo todavía conserva niveles relativamente altos de aprobación, como Opinaia (52%) e Isasi Burdman (47%), pero en la mayoría predomina una valoración negativa, a veces por márgenes amplios. "La foto general que dejan estos números es la de un Gobierno que todavía conserva núcleos de apoyo, pero que en la mayoría de las mediciones muestra un saldo negativo", explica el informe.
Ese deterioro se traslada a la intención de voto. "Hay consultoras donde LLA todavía conserva una ventaja cómoda, otras donde una próxima elección aparece prácticamente empatada y otras donde Axel Kicillof y el peronismo ya se ubican por delante".
La recuperación del peronismo
El crecimiento del peronismo y de Kicillof es la segunda novedad, tanto en intención de voto como en imagen positiva. En varias consultoras, su imagen queda muy cerca de Milei, e incluso lo supera.
La imagen positiva de Kicillof oscila, según la consultora, entre 25% y 44%; la de Cristina entre 22% y 41%. Milei, mientras, entre 35% y 51%.

En cuanto a la intención de voto, Kicillof o el peronismo van entre 20% y 33%, y Milei o LLA entre 27% y 44%.
El salto de Bregman
La tercera conclusión del informe es la emergencia de la izquierda, tanto por el crecimiento de la imagen de Myriam Bregman como en la intención de voto en escenarios presidenciales -y no en elecciones legislativas, donde la izquierda suele tener desempeños más altos-.
Sus registros de intención de voto van del 4% -Proyección e Isasi Burdman- a casi 14% -Hugo Haime-, con un promedio por encima del 7%. En prácticamente todos los casos aparece como tercera fuerza, por encima de Provincias Unidas.

Ni 4% ni 14% alcanzan para llegar al gobierno, pero el peso real de ese caudal hay que leerlo en clave de segunda vuelta. En un balotaje entre Milei y Kicillof, ese votante difícilmente se incline por el libertario. Eso convierte a Bregman en una figura decisiva con dos posibilidades: inclinar la elección -por la decisión espontánea de sus votantes o por su propio posicionamiento- o negociar un lugar en un gobierno peronista. Dos alternativas para una dirigente cuyos principios inquietan a los mercados.
Su imagen "viene teniendo un crecimiento disruptivo", según el informe, que la ubica entre las mejores valoradas del escenario nacional. Sus registros más altos aparecen en Opina Argentina, Tendencias y Proyección, donde supera el 40%, y en la comparativa entre distintas encuestas varía entre 31% y 44%.




















