


Nueva etapa de Kicillof: señales sobre su sucesión, agenda paralela y guardia alta frente a los Kirchner
REDACCIÓN 4LAxel Kicillof pone el pie en el acelerador y le da luz verde a la primera línea de sus dirigentes para avanzar en la nacionalización de su propuesta electoral. Hay que ampliar la base política del esquema fundado por el Gobernador y hacer más sólida la propuesta electoral, aunque todavía no exista una candidatura formal.
Ese fue el mensaje que les quedó en claro a los dirigentes que compartieron el encuentro del Movimiento Derecho al Futuro (MDF), en la calle 40, entre 6 y 7, de la ciudad de La Plata, a mediados de la semana pasada. Al frente de esa reunión estuvieron Carlos Bianco y Andrés “Cuervo” Larroque, dos entandartes de la construcción electoral del Gobernador. El primero encargado de la organización en la provincia de Buenos Aires y el segundo del armado nacional.
Ambos dirigentes bajaron línea sobre la edificación del proyecto de Kicillof en los próximos meses. El mandatario bonaerense va a afrontar una segunda etapa del armado nacional y quiere a toda la dirigencia del MDF trabajando en esa línea. “Hay que fortalecer el esquema de Buenos Aires y expandir el armado al resto de las provincias”, precisó uno de los participantes de la reunión.
Kicillof es el precandidato mejor posicionado y, al mismo tiempo, el más resistido por un amplio sector del peronismo. El cristinismo, el massismo y el PJ Federal no lo ve, ni lo quiere, como candidato. El respeto público de algunos de ellos es solo parte de una postura para no agrandar la interna. Porque si la pelea se expande, pierden todos. Todos es todos. Los que lo cuestionan y el cuestionado.
Tal vez por eso el Gobernador ha decidido jugar por su cuenta, sin consensuar ningún tipo de estrategia con otra tribu del peronismo, y aceptando que para legitimar su candidatura lo mejor es competir en unas PASO. Si gana bajo ese enorme paraguas, no le podrán cuestionar su fortaleza para enfrentar a Milei. Y si no quieren competir contra él, quedarán expuestos aquellos que no se animen a enfrentarlo.
Esa decisión estratégica obliga a otros sectores del peronismo a jugar otro juego dentro de los mismos límites. La línea que bajan en La Plata es que cada uno arme por su lado y el año que viene vemos cómo resolverlo. Hay tiempo para la negociación electoral. Afuera de la capital provincial la mirada es distinta. Creen que si Kicillof no abraza ahora al resto, no lo podrá hacer después. Y terminará ganándose un enemigo interno que haga esfuerzos por desarticular su candidatura. Y creen que es imposible pensar en una candidatura nacional sin solucionar los conflictos con Cristina Kirchner.
Ahi se abre otra disyuntiva para Kicillof. Después de librar una extensa batalla para no ser el candidato de CFK, ya no puede convertirse en eso el año que viene, acuerdo de por medio. Pero, al mismo tiempo, necesita al kirchnerismo adentro para lograr volumen electoral en el distrito que gobierna. Todos se necesitan para ganar y si llegan a un acuerdo, como suele suceder, siembre abrá ganadores y perdedores. Por esa línea finita está caminando el mandatario bonaerense.
“Axel va a seguir con la guardia en alto. Porque cada tanto salen con alguna jugada, con un globo de ensayo. Como fue la candidatura de Uñac o la de CFK”, aseguró un importante intendente del conurbano, parte central del MDF. En el kicillofismo ven en algunos nombres como el de Uñac o el de Massa, como opciones vinculadas directamente al kirchnerismo. Nombres propios para intentar bloquear el crecimiento del Gobernador. De los dos apuntados, el único que realmente mostró sus ganas de ser candidato es el sanjuanino. El tigrense aún juega en las sombras, pero ha levantado su perfil con algunos movimientos políticos fácilmente decodificables.
El esquema kicillofista tiene su mayor peso en el territorio bonaerense. Por eso el gran desafío está en la construcción federal. De eso se están encargando varios de los ministros e intendentes que son parte del círculo político más próximo de Kicillof, como es el caso de Jorge Ferraresi, Mario Secco, Alberto Descalzo, Gabriel Katopodis y Julio Alak, además de dirigentes sociales como Daniel “Chuky” Menéndez, Gildo Onotaro y Eduardo “Cholo” Ancona.
Del encuentro kicillofista de la semana pasada participaron organizaciones sociales y partidos políticos que conforman el MDF. Sus representantes hace un tiempo que vienen pidiendo que la dirigencia salga con más contundencia, y en forma organizada, a darle visibilidad a la alternativa que promociona la candidatura de Kicillof. Y empezar a explicar el proyecto y el modelo de país que buscan representar.
En todas esas vertientes que tienen base en los barrios más carenciados y poblados, ven en Kicillof a la única opción potable para enfrentar a Milei. Le exigen mayor audacia para avanzar en la construcción nacional y un discurso nuevo, más moderno y acorde a los problemas de la gente más pobre. Ya están decididos a jugar a fondo por la candidatura del Gobernador, más allá de las dudas que les genera su mensaje y su falta de apoyo en el resto del peronismo.
En la reunión se habló de un concepto que Kicillof ha dicho en reiteradas oportunidades. El peronismo debe evitar hacer una reedición del Frente de Todos. Entonces, las discusiones hay que darlas hacia adentro del espacio. Esa instancia, entiende el Gobernador, llegará recién el año que viene, en la antesala de las elecciones. Mientras tanto hay que acumular dirigencia para darle volumen a la propuesta electoral y tener presencia en las provincias.
En esa línea de trabajo se inscriben los plenarios que los principales dirigentes del espacio vienen haciendo cada fin de semana. Este sábado Bianco estuvo en Ramallo junto al intendente Mauro “Mumi” Poletti. Por fuera de la provincia el evento más destacado será el jueves de la próxima semana, cuando el Gobernador viaje a Chaco, distrito que hoy gobierna el radicalismo en consonancia con la gestión libertaria. Allí lo recibirá un histórico del peronismo: el ex gobernador y actual senador Jorge “Coqui” Capitanich.
En esos encuentros políticos empezaron a verse los precandidatos a la gobernación que tienen el aval de Kicillof. Además de Bianco, en Ramallo estuvieron los intendentes Fernando Espinoza (La Matanza) y Julio Alak (La Plata), y el ministro de Obras Públicas bonaerense, Gabriel Katopodis. Durante los últimos días de la semana pasada y el fin de semana, Jorge Ferraresi estuvo en Ayacucho, Tandil y Necochea. Muy activo, el hombre fuerte de Avellaneda es el que está trabajando con mayor ímpetu en su candidatura a gobernador.
Todos están caminando la provincia con decisión. Algunos apoyados en la gestión bonaerense, como Bianco y Katopodis, y otros empujando la candidatura nacional de Kicillof con actos en la provincia. A los lugares a los que van siempre tienen habilitado el micrófono para ser parte de los oradores del plenario. Una muestra de Kicillof de que todos tienen un marco para jugar a la par.
El segundo semestre será clave para avanzar en la construcción federal del MDF, que Kicillof usa como base política para su candidatura. Es el momento darle más volumen a los mensajes en el interior del país, donde el mandatario provincial tiene que hacer pie. Fortalecer el armado en las provincias es una de las claves del proyecto. Ese proceso debe tener cierta solidez antes de que culmine el año porque gran parte de la elección nacional se va a jugar en las provincias del centro del país. Donde al peronismo, en su conjunto, más allá de los nombres propios, le cuesta ser competitivo.
Los principales integrantes del esquema político de Kicillof están armando un gran plenario nacional de todo el MDF. Aún no tiene una fecha definida. Pero ese puede terminar siendo un mojón en el camino electoral del espacio. En ese encuentro se festejará el triunfo electoral del 7 de septiembre del año pasado en la provincia de Buenos Aires. Aún no está clara la magnitud que va a tener, pero será un mensaje directo al resto de la fuerza política.
En La Plata reivindican el desdoblamiento que decidió el Gobernador en el 2025, que generó una ruptura en la relación con el cristinismo y agravó la crisis interna del peronismo bonaerense. En el sector de la ex presidenta siguen considerando que ese desdoblamiento fue determinante para que el peronismo pierda la elección nacional en octubre. Desacuerdos del pasado que tensionaron la convivencia al máximo.
Un puñado de días atrás hubo un correlato del encuentro provincial del MDF que fue en la Ciudad de Buenos Aires. La reunión fue comandada por Augusto Costa, otro de los dirigentes de máxima confianza de Kicillof, que lidera el armado porteño, presentado a principios de marzo. Allí se planteó la necesidad de sumar actores del espectro local y diagramar iniciativas para trabajar en los barrios de la ciudad.
Además, se amplió la mesa política con dirigentes provenientes de la CGT y de las organizaciones sociales. Se estructuró un esquema para trabajar en conjunto. En la reunión se bajo otro mensaje importante dentro del MDF: hay que esquivar la interna con los Kirchner. Kicillof no quiere que nadie se enganche en las peleas con los dirigentes cercanos a Cristina Kirchner, con los que no planea discutir una posible unidad electoral este año.


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